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US LETTER

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The Sunshine Project
Comunicado de Prensa

19 de septiembre de 2001


La Prevención del Terrorismo Biológico Comienza con los EEUU

(Austin y Hamburgo) -- La decisión de EEUU de responder militarmente a los ataques terroristas de Nueva York y Washington podría desestabilizar los controles de armas biológicas y desencadenar una guerra química y biológica. Para evitar el derrumbamiento en una cuesta resbalosa y peligrosa, es necesario corregir los cuatro errores recientes de EEUU en control de armas biológicas. No tomar estas medidas podría empeorar las condiciones conducentes al uso terrorista de armas de destrucción de masas.

Igualmente importante, EEUU no debe sucumbir a la tentación de usar "armas menos letales" químicas y biológicas, tales como los calmantes y otros agentes para el mantenimiento del orden en la guerra que ha declarado contra el terrorismo. Para mayor información sobre esta amenaza, por favor vea el Informe de Prensa "El Peligro Desestabilizador de las Armas Químicas y Biológicas 'No Letales' en la Guerra Contra el Terrorismo", emitido también hoy.

Corrección de Errores Críticos de Política

Al tiempo que se dispara el temor sobre el uso terrorista de armas de destrucción de masas, EEUU debe analizar y corregir las políticas que contribuyen a la inestabilidad de armas biológicas. Hay cuatro errores críticos:

Como mínimo, EEUU necesita tomar las siguientes medidas:

1) El programa de investigación de la CIA se debe terminar inmediata y completamente. Debido a la escasa credibilidad de EEUU en este tema, esta decisión debe ser tomada y explicada clara y detalladamente por un funcionario estadounidense de alto rango;

2) En vista de la evidencia irrefutable de que no ha cumplido con las medidas de confianza, EEUU no tiene alternativa pacífica diferente a endosar un sistema de verificación de armas biológicas de la ONU. Dicho sistema debe requerir declaraciones amplias e inspecciones obligatorias, anunciadas con poca antelación y debidamente equipadas sobre instalaciones de biotecnología militares y comerciales. No se pueden poner en peligro vidas humanas en aras de las ganancias económicas de la biotecnología, a pesar que el Secretario de Defensa de EEUU haya sido el director ejecutivo de Searle, la antigua división farmacéutica de Monsanto;

3) La Guerra contra la Droga no puede ser un pretexto para menoscabar los controles de armas biológicas y escalar la guerra contra el terrorismo. Estados Unidos y el Programa de Control de Drogas de las Naciones Unidas deben renunciar inmediata e irrevocablemente al uso de agentes biológicos en la erradicación forzosa de cultivos. Las instalaciones de investigación apoyadas por EEUU del Instituto para Genética en Tashkent, Uzbekistán se deben cerrar y botar la llave. Los esfuerzos de investigación en EEUU deben pararse de manera similar. El gobierno del Reino Unido, que ha proporcionado apoyo tibio a esta investigación, debería anunciar que a la luz de la actual situación pol’tica, debe retirar su apoyo a favor de la paz y la seguridad.

4) Estados Unidos debe regresar a la mesa de negociaciones del Protocolo de Verificación y señalar su intención de cooperar. EEUU no tiene la capacidad para inspeccionar las instalaciones sospechosas en el mundo entero. Un sistema de la ONU podría contar esta fortaleza y obtener acceso y aplicar la tecnología de verificación que un estado no podría usar por si mismo. El gobierno de EEUU dice estar desarrollando nuevos mecanismos de verificación, para llevarlos a la V Conferencia de Examen del Convenio de Armas Biológicas en noviembre. Sin embargo, la realidad política indica que el texto actual de negociación debe ser el punto de partida. La vasta mayoría de países ya se ha puesto de acuerdo sobre un sinnúmero de medidas para mejorar la verificación. Descartar el trabajo existente para desarrollar un nuevo texto es una opción con pocas posibilidades, al menos durante varios años.