BAJAR EN PDF
US LETTERThe Sunshine Project
Comunicado de Prensa
16 de Julio de 2001
Comercio triunfa sobre Paz en Negociaciones de Armas Biológicas
EEUU Naufraga a la Seguridad de Otros en Favor de la Hegemonía en Biotecnología(Hamburgo y Austin, 16 de julio de 2001) El Protocolo de Verificación de la Convención sobre Armas Biológicas y Toxínicas (CABT) sufrió otro golpe la semana pasada. Diplomáticos claves estadounidenses indicaron que los secretos comerciales prevalecen sobre control de armas y que EEUU no está dispuesto a desarrollar sistemas justos y transparentes de control de exportaciones para prevenir que la tecnología de armas biológicas llegue a manos equivocadas.
Canjeando paz. Durante más de seis años se vienen surtiendo negociaciones para desarrollar un Protocolo de Verificación a la CATB. En testimonio ante el Congreso de EEUU, el embajador Don Mahley, jefe estadounidense en las negociaciones de armas biológicas, devotamente declaró que "Los Estados Unidos no ven las negociaciones sobre un Protocolo a la Convención sobre Armas Biológicas como una discusión de acceso al comercio."
Sin embargo, solamente unos segundos más tarde, la aureola de anhelo de control de armas de Mahley se enlodó cuando agregó que EEUU ve el borrador de protocolo como una amenaza a su hegemonía en biotecnología: "Estados Unidos es el líder mundial en biotecnología. El coste de investigación inicial y desarrollo es enorme. Proveer a otros con los medios para evadir esos costes hundidos u obtener información sobre procesos [biotecnológicos] para competir en forma desleal pondría en peligro no sólo la industria sino los beneficios que esa industria le presta al mundo entero".
Al tiempo Mahley testificaba, al otro lado del mundo, en Bangkok, EEUU y sus socios de la OECD trataban de forzar la apertura de los reacios mercados asiáticos a los productos americanos de la ingeniería genética. En demostraciones afuera de la reunión de la OECD en Bangkok, agricultores claramente rechazaron los "beneficios" de la industria biotecnológica.
En otras palabras, lo que Mahley dijo es que EEUU no puede aceptar inspecciones porque espías industriales se infiltrarán en los equipos de la ONU. "Esto es pretexto -responde Jan van Aken, del Sunshine Project-, se puede lograr un sistema de inspección de la ONU que proteja los secretos industriales. Inspecciones simuladas en varios países europeos demuestran que la industria tendría poco que temer en cuanto a espionaje industrial. Incluso la ultra secreta industria farmacéutica ha dado señales tentativas de aceptar visitas de inspectores de la ONU."
Lo que está en juego, en realidad, es el deseo de EEUU de estar completamente libre de obstáculos para imponer sanciones comerciales unilaterales. En la actualidad, una elite biotecnológica de EEUU y los países desarrollados aliados usan un club hermético llamado el Grupo de Australia para prohibir envíos de equipos y know-how a países sospechosos de desarrollar armas biológicas. Los fundamentos de la denegación de exportaciones no se publican, de modo que países a los que les niegan equipos nunca se enteran porqué. Los países en desarrollo sostienen que ese sistema es arbitrario e injusto.
"Aunque hay concordancia que situaciones surgen en las que debería prohibirse a algunos países el acceso a cierta biotecnología, como fermentadores avanzados, los países en desarrollo arguyen que los controles de exportación del Grupo de Australia son selectivos, constituyen competencia desleal y son una herramienta política, que obstaculiza el desarrollo tecnológico en esos países", señala Susana Pimiento, una abogada colombiana con el Sunshine Project. El Movimiento de Países No Alineados dice que si se somete a inspecciones obligatorias de instalaciones de biotecnología bajo el Protocolo de Verificación, los sistemas de control de exportaciones deberán dar a todos los países los mismos derechos.
Un sistema justo y transparente para imponer control a exportaciones ni siquiera está siendo considerado. Edward Hammond, del Sunshine Project agrega "Esta política de EEUU es un lobo de comercio biotecnológico disfrazado de cordero, y tiene el inconfundible olor del Departamento de Comercio. Los mismos evangelizadores del libre comercio que le imponen por la fuerza productos de biotecnología al mundo quieren usar el control de armas como una puerta trasera para imponer barreras a la transferencia de tecnología e impedir la competencia. Aunque todo el mundo acepta que son necesarios controles a exportaciones, EEUU ha decidido que sus intereses comerciales estipulan que EEUU no puede trabajar con la ONU para hacer control de exportaciones transparentes y claras."
Trabajo para hacer: Desde el inicio de las negociaciones, todos los bandos han reconocido que monitorear el cumplimiento de la CATB es difícil. En principio, los estados Parte están de acuerdo sobre que pueden surgir situaciones en las cuales el acceso a ciertas tecnologías debe ser restringido. Una solución multilateral sería un sistema de notificación amplio para ítems que tengan tanto usos pacíficos como hostiles. La compilación de una base de datos internacional sobre exportaciones duales podría ser instrumental en la identificación de programas secretos de armas biológicas. Los negociadores en Ginebra deberían insistir en acordar un sistema de notificación que construya verdadera cooperación multilateral y Norte Sur para restringir el acceso a algunos países a tecnología que potencialmente objeto de abuso.
Un acuerdo multilateral fuerte, incluso imperfecto, tendría la credibilidad, la pericia y el acceso que no tienen los países individuales. "Si EEUU insiste en el vínculo comercio control de armas y en ejecutar unilateralmente sus interpretaciones en lugar de operar en un sistema de control en el marco de la ONU, está descartando la cooperación y lesionando al CATB" dice Pimiento. "¿A todo esto, quién nominó a EEUU para que sea el policía global del monitoreo? El bombardeo errado de EEUU de la planta farmacéutica en Sudán es una muestra del peligro. El mundo estaría mucho mejor con un sistema de control de exportaciones de la ONU que dejándoselo al Departamento de Comercio y provocando la respuesta alegre de agencias militares y de inteligencia estadounidenses".